Si detectas estas 10 señales, tu pareja te está mintiendo

Por lo general todos hemos dicho alguna mentira, para salir de alguna situación, para quedar bien, o para no herir los sentimientos de alguien.

Mentir es tan natural y cotidiano como cantar en la regadera y lo hemos adoptado como principio para lograr una buena convivencia; incluso en nuestras relaciones de pareja, las mentiras piadosas nos han ayudado a navegar en océanos tranquilos, evitando reclamos y discusiones innecesarias.

Pero, ¿hasta qué punto deja de ser una mentirilla para convertirse en una patología?

La mitomanía se define como la tendencia a transformar la realidad a partir de la fabricación constante de falsedades de una manera desproporcionada y es, para quien lo padece, algo inevitable y muy difícil de controlar.

Esta patología está asociada a personas muy inseguras, casi siempre con la intención de satisfacer una necesidad de afecto y el miedo a enfrentarse a situaciones negativas, derivado de eventos traumáticos sucedidos en su infancia.

Es muy probable que hayas conocido a más de una persona mitómana y ni siquiera saberlo por su gran habilidad para trastocar la cotidianidad; incluso puede que estés durmiendo con alguien a quien en realidad no conoces pero, ¿cómo saberlo?

Descubrir esta patología es un camino largo y complicado que requiere de mucha atención y observación, ya que pueden ser pocas cosas y muy sutiles las que delaten este comportamiento.

Sin embargo, hemos compilado diez señales que te permitirán detectar si estás lidiando con una persona mitómana.

¿Las identificas?

1. Modifican sus historias

Y lo hacen todo el tiempo. Cambian el sentido de su versión anterior e incluso se olvidan de lo que pudieron haber dicho antes. Algunos personas sucumben a la presión cuando son descubiertos en medio se su falacia. —Me dijiste que salías a las 2. —No, yo nunca dije eso.

Te dije que salía a las cinco, estoy seguro; es más, te dije que igual y salía hasta las 7 ¿Te suena?

2. Excusa para todo

Utiliza pretextos todo el tiempo y van hilando para fabricar una historia que le ayude a deslindarse de una situación, llenándose de explicaciones que no les hemos pedido. —¿Qué crees? No voy a poder llegar porque caí en un bache y se me ponchó la llanta.

Hubieras visto, tuve que llamar a la grúa para que me sacara porque no podía salir y no sabes, estuvieron a punto de pegarme no sé cuántas veces y cuando me bajé del auto casi me atropella un tráiler.

3. Siempre serán mejores que tú

No importa lo que estés diciendo, una persona mentirosa siempre encontrarán la manera de inventar una historia muy similar a la tuya, o inclusive mejor para hacerse destacar de entre los demás y devaluar tu versión. —Cuando cumplí 15, me fui a Europa con mi familia. —Ah sí, yo también fui, he ido como cuatro veces.

Una vez fui solo y me quedé dos meses en un hotel todo incluido.

4. Enamoradizos

Porque en cada pareja están en busca del afecto que necesita; sin embargo, no sabe cómo corresponder.

Aunque sienta querer a una persona, no sabe cómo hacerlo en realidad, porque no está para satisfacer necesidades, sino al contrario.

5. Buenos para inventar historias

Son personas muy meticulosas a la hora de fabricar sus historias y cuentan con lujo de detalle cualquiera que sea el tema.

Perdón que llegue tarde, es que había una manifestación sobre la avenida principal. Fácil, eran como mil quinientas personas a pie y también había ciclistas y patrullas escoltándolos.

Además, yo creo que hubo un altercado porque pasaron como tres ambulancias con la sirena a todo lo que da y hasta andaban rondando helicópteros.

6. Les gusta fantasear

Y cómo no, si prácticamente el mitómano vive un mundo imaginario muy diferente al nuestro. Todos fantaseamos, pero ellos se lo toman muy en serio. Plantean escenarios y situaciones imposibles que aunque para los demás resulte imposible, para ellos no lo es tanto.

7. Defienden lo indefendible

Aun cuando saben que el otro tiene la razón, nunca se la otorgará. Se escuda bajo argumentos falsos con tal de justificar su idea, por más absurda que parezca.

8. No se responsabilizan de sus errores

No importa cuánto intentes hacerle entender que cometió un error, porque nunca lo va a reconocer y lo más probable que te culpe a ti por ellos.

Además, las mentiras suelen ser tan elaboradas, que él mismo puede llegar a creerlas.

No, yo no te contesté mal, fuiste tú la que empezó a gritar y, ¿cómo no quieres que me defienda? Yo en ningún momento te falté al respeto, y si no hubiera sido por tus berrinches yo jamás me hubiera puesto así y lo sabes.

9. Creen que son buenos para todo

Se sienten talentosísimos, rayando en la perfección, y creen que los únicos capaces de equivocarse son los demás, pero ellos no.

Siempre presumen de sus talentos inexistentes o se comparan con otros, haciéndolos sentir menos. Les gusta ser los mejores en todo, ser protagonistas y los héroes de la historia: los más guapos, los más inteligentes, los más valientes, los más todo.

—Ah, ¿eres músico? ¡Yo también! Bueno, pero yo soy multinstrumentista; aprendí a tocar el piano cuando tenía cinco años y luego luego me seguí con el violín. Ya más grande empecé con los otros y pues, aquí seguimos…

10. Son, aparentemente personas muy extrovertidas

Parecen no tener problema para encajar en cualquier círculo, son muy sociables y les gusta ser el centro de atención. Aparentan seguridad, incluso arrogancia, pero en realidad, con estas actitudes solamente están buscando la aceptación y el reconocimiento de los demás. Utilizan su actitud para ocultar su baja autoestima.

¿Tú qué harías?

Todos somos libres y tenemos el derecho de elegir si estar o no con una persona que padece de esta patología; sin embargo, es necesario estar conscientes de las circunstancias y las consecuencias que ello implica.

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